Sierra Colorada vivió una apasionante carrera de autitos

La tradicional carrera de autitos puso el broche de oro a la 31ª Fiesta del Estudiante 2026 en Sierra Colorada, con un exigente circuito de más de 15 kilómetros a campo traviesa y una multitud de vecinos acompañando a los jóvenes durante todo el recorrido.

La competencia volvió a poner en escena una de las tradiciones más importantes de la comunidad, con chicos y chicas que representaron a sus respectivos cursos y afrontaron un duro recorrido marcado por terrenos agrestes, esfuerzo físico y mucho trabajo en equipo.

La primera etapa tuvo su largada en inmediaciones del Vivero Municipal. Desde allí, los equipos avanzaron por distintos sectores rurales hasta llegar a la zona de la Ruta Nacional 23, a la altura del cerro Energizante.

Luego de una hora de neutralización, los participantes aprovecharon el momento para recuperar energías y realizar los ajustes necesarios en sus vehículos antes de afrontar la segunda parte de la competencia.

La segunda etapa volvió a poner a prueba a los jóvenes, que debieron impulsar los autitos con esfuerzo físico a través de un nuevo tramo del circuito. El recorrido continuó por la zona de los cerros, pasando por sectores como la Cruz y la Pirámide, para luego avanzar hacia el Pozón y el barrio Lagunita.

El tramo final tuvo como escenario el Anfiteatro Local, donde se concretó la bajada de bandera y el cierre de una jornada que reunió a estudiantes, familias y vecinos.

La carrera volvió a demostrar la vigencia de una tradición que forma parte de la identidad de Sierra Colorada y que, año tras año, convoca a toda la comunidad alrededor del espíritu estudiantil.

Más allá de la competencia, la jornada estuvo marcada por el trabajo en equipo, el esfuerzo, la creatividad y el acompañamiento de cientos de vecinos, que se acercaron a distintos puntos del recorrido para alentar a los participantes.