Aval legislativo: Más puntaje para docentes formados en Río Negro

Este jueves, la Legislatura de Río Negro aprobó –tras un encendido debate- un proyecto que modifica el artículo 143 del Estatuto del Personal Docente (Ley L nº 391), estableciendo un sistema de incentivos para los maestros y profesores que se hayan formado en instituciones locales o residan en la provincia.

La iniciativa, aprobada por mayoría en primera vuelta (28 votos contra 13) e impulsada por la legisladora Soraya Yauhar (JSRN), con el acompañamiento de Lorena Matzen y Ariel Bernatene (UCR), busca “fortalecer el conocimiento del entorno sociocultural y productivo en las aulas rionegrinas”.

Los nuevos beneficios para docentes locales

A partir de la sanción de esta ley, se reconocerá un puntaje especial en la apertura de legajo en cualquiera de las tres Juntas de Clasificación bajo el siguiente esquema:

  • 4 puntos adicionales para los docentes egresados de los Institutos de Formación Docente Continua de la Provincia de Río Negro.
  • 3 puntos extra para los educadores egresados de la Universidad Nacional de Río Negro, así como para aquellos que completaron carreras dictadas por la Universidad Nacional del Comahue dentro del territorio provincial.
  • 4 puntos para todos los docentes que certifiquen tener domicilio legal (en su DNI) en la provincia de Río Negro al momento de realizar la apertura de su legajo.

Enseñanza adaptada a la realidad rionegrina

Los fundamentos del proyecto destacan que la apropiación de los diseños curriculares —los cuales reflejan la realidad histórica, económica y social de la región— debe iniciarse durante la formación del educador.

“El objetivo de esta política pública es que la formación docente esté anclada a la provincia para que los profesionales entiendan la complejidad del aula y puedan adaptar la enseñanza de manera relevante, motivadora y transformadora”, sostuvo Yauhar.

Añadió que el reconocimiento alcanza a los egresados de los Institutos de Formación Docente ubicados estratégicamente a lo largo de la provincia: General Roca, San Antonio Oeste, Luis Beltrán, San Carlos de Bariloche, Sierra Grande, Río Colorado, Catriel, Viedma, Villa Regina y el anexo en Los Menucos. Estas instituciones son consideradas fundamentales para la identidad pedagógica provincial y la educación pública.

Respuesta ante la caída de matrículas

La legisladora remarcó que “la nueva normativa también responde a un profundo cambio en la estructura poblacional. Argentina y la provincia atraviesan lo que se denomina una pausa demográfica, con una caída acelerada de nacimientos que ha provocado una reducción del 40% al 50% en las matrículas escolares durante la última década.

“Ante el estrangulamiento de la base de la pirámide poblacional, el rediseño de las políticas educativas apunta a que el conocimiento del entorno por parte del docente permita aumentar la motivación de los niños y jóvenes que se encuentran en el sistema”, destacó.

Matzen: “No cerramos las puertas a nadie”

Lorena Matzen defendió el proyecto señalando que “la docencia no es simplemente una salida laboral. Tiene una enorme función social, con profundo impacto comunitario. El docente forma personas, construye ciudadanía, acompaña trayectorias de vida y se integra a una comunidad educativa”.

En ese sentido, sostuvo que resulta importante que quienes ejercen la tarea educativa conozcan las particularidades sociales, culturales y económicas de cada región de Río Negro, ya sea la Región Sur, la zona Atlántica, la Cordillera o los Valles.

El segundo fundamento, señaló, apunta a reconocer el trabajo que realizan los institutos de formación docente y las universidades públicas de la región, donde miles de jóvenes se preparan con la expectativa de desarrollar su futuro profesional en la provincia.

La legisladora rechazó las críticas que consideran que la propuesta implica una discriminación hacia docentes provenientes de otras jurisdicciones y aseguró que el proyecto no busca impedir el acceso de profesionales de otras provincias.

“No estamos cerrando puertas. No estamos excluyendo a nadie ni impidiendo que venga a vivir nadie a Río Negro. Estamos defendiendo lo nuestro y estableciendo un requisito razonable de residencia de dos años, reconociendo el valor del arraigo, el compromiso con la provincia y el conocimiento de nuestras realidades”, sostuvo.

Matzen afirmó además que el proyecto representa a jóvenes formados en instituciones rionegrinas y a familias que eligieron desarrollar su vida en la provincia. Según indicó, numerosos docentes les han manifestado que en muchas ocasiones ven limitadas sus posibilidades de acceder a cargos frente a postulantes que residen en otras provincias.

“Cuando un joven rionegrino estudia durante años para ser docente, el Estado no puede ser indiferente. Defender oportunidades para los rionegrinos no es discriminar a nadie, es cumplir con la responsabilidad que nos dieron quienes nos pusieron en estas bancas”, concluyó.