Una iniciativa solidaria impulsada por la Cooperativa Escolar de la ESRN N.º 57 permitió adquirir zapatillas y ropa de cama para los niños y las niñas de la Residencia de Nivel Primario de Maquinchao. El proyecto se desarrolló a lo largo del año con la participación de estudiantes de distintos cursos y el acompañamiento de la docente guía, Zulma Burgos.
La propuesta consistió en elaborar y vender pan, destinando lo recaudado a la compra de elementos necesarios para los chicos y chicas que viven en la residencia. Para llevar adelante la actividad, los estudiantes trabajaron en articulación con la institución, que facilitó el espacio para la elaboración y el horneado de los productos.
Desde la dirección de la ESRN N.º 57 destacaron el compromiso de los jóvenes y el valor de una iniciativa que transformó el trabajo en equipo en una acción concreta de acompañamiento a otros integrantes de la comunidad.

“Nos llena de orgullo ver a jóvenes que se involucran, trabajan en equipo y destinan su tiempo y esfuerzo para contribuir al bienestar de otros. Son estas acciones las que merecen ser visibilizadas, reconocidas y compartidas, porque nos recuerdan el valor de la solidaridad y la importancia de comprometernos con nuestra comunidad”, expresaron.
Asimismo, agradecieron a la Residencia de Nivel Primario por brindar el espacio para la producción del pan y a los vecinos de Maquinchao que colaboraron con la iniciativa.
El reconocimiento de la residencia primaria
Desde la residencia también expresaron su agradecimiento a los estudiantes y a su docente guía por el trabajo realizado.
“A veces pensamos que para cambiar el mundo se necesitan grandes acciones, pero hoy ustedes nos demostraron que solo se necesita un grupo de jóvenes con ganas de hacer el bien”, señalaron.

En su mensaje, destacaron la dedicación de los alumnos, quienes trabajaron desde temprano en la elaboración del pan y luego salieron a venderlo para reunir los recursos destinados a los niños.
“Gracias por no ser indiferentes, por ponerse en el lugar de nuestros niños y por regalarles la alegría de estrenar zapatillas. Cada vez que ellos corran y jueguen, una parte de su esfuerzo estará corriendo con ellos. Son un orgullo y un ejemplo enorme para toda la comunidad”, manifestaron.
Finalmente, la institución agradeció especialmente a Zulma Burgos, quien acompañó y llevó adelante el proyecto, y a cada uno de los jóvenes que integran la Cooperativa Escolar.

La experiencia demuestra cómo el compromiso estudiantil, la organización colectiva y la solidaridad pueden convertirse en acciones concretas que mejoran la vida cotidiana de otros y fortalecen los lazos comunitarios en Maquinchao.



