Conocer el estado sanitario de la majada y detectar los primeros indicios permite actuar a tiempo y evitar que el problema se extienda.
La sarna ovina es causada por un parásito externo que afecta a los animales y puede provocar picazón, molestias, costras y caída de lana.
Por eso, es importante aislar los animales nuevos antes de incorporarlos, realizar los tratamientos correspondientes, hacer baños de inmersión y desinfectar herramientas, instalaciones y vestimenta después de la esquila.
Detectar a tiempo y sostener estas medidas ayuda a reducir los contagios y cuidar las majadas de toda la provincia.


