Valcheta: «Tan simple como un vial» la historia del maquinista Julio Monsalve

«Tan simple como un vial, tan orgulloso como trabajar en el organismo más federal del país», la historia del maquinista Julio Monsalve del 20 Distrito – Río Negro de Vialidad Nacional en Valcheta por Juan Tassara
6:00 am. Suena el despertador, ese que miro con recelo, de costado y con los ojos casi cerrados. El sol se mete por las rendijas de la ventana casi al mismo tiempo que el gallo anticipa lo inminente. Un nuevo día vial empieza. Mi compromiso con mis compañeros, las rutas y el Estado son las razones que marcan el ritmo de una jornada que de antemano se planifica extensa pero feliz.
Con signos de cansancio de la jornada anterior, me despierto, me siento sobre la cama y ya levantado me visto con la ropa de trabajo naranja, casi marrón – no lo voy a negar – producto de los rastros/roces que eternizan el trajín del día arriba de la cargadora. Ese equipo pesado que para nosotros, los viales, son la extensión de nuestras manos, nuestras compañeras y herramientas de trabajo con las cuales tenemos satisfacciones por las tareas que llevamos adelante y decepciones cuando la intensidad del trabajo produce que disminuya su rendimiento y tenga que ser reparada.
Tan simple como eso; tan complejo y orgulloso como ser parte del organismo más federal del país. Tan simple como tener que levantarme todos los días a las 6:00 AM; tan complejo como tener que trabajar en la soledad de la ruta cuando las temperaturas marcan los extremos en las diferentes estaciones del año (verano 38ºC – Invierno -20ºC). Tan simple como manejar una cargadora; tan complejo como asumir el compromiso de mejorar la transitabilidad de las rutas nacionales. Tan simple como vos, tan complejo como todos.
Muchos critican, cuestionan, exigen, prometen, desean y proponen, pero somos nosotros, en el terreno, los que hacemos, reconstruimos, dejamos todo de lado y somos testigos y parte de la transformación de las rutas nacionales que nos unen y conectan a todos los rionegrinos.
Una cabina de vidrio sobre una estructura de acero y cuatro ruedas gigantes, de más un metro de alto, le dan movimiento a esta mole que arrasa todo a su paso. Un comando de un volante, pedalera, más de 20 botones y 2 josticks. Una oficina móvil en la cual pasamos varias horas de nuestras vidas conversando con nuestro YO más profundo. Ese cuadrado donde “vivimos” es el sostén y motor para llevar adelante nuestras familias, nuestros proyectos, nuestros sueños, nuestro día a día.
Es duro, Sí. Por más que a simple vista sea solo un trabajo, del cual estoy orgulloso, lo cierto es que se resignan muchas cosas al estar tanto tiempo en esa “habitación de 1 m3”. Cuando estamos de comisión son semanas y hasta meses lejos de la familia, lejos del crecimiento de nuestros hijos, lejos de compartir momentos con ellos, lejos de disfrutar una cena familiar, entre otras cosas importantes que suelen escurrirse en el recuerdo de lo no vivido.
Por eso, tan solo deseo que te pongas 3 meses en nuestro lugar, NO 1 día porque pasa rápido, 3 meses. Ese lugar que ocupamos todos los viales del país que trabajamos en la zona de camino durante largas jornadas, lejos de todo, cerca del trabajo solitario por mejorar la transitabilidad de nuestras rutas.
maquina 2
Frío, calor, sed, hambre, aburrimiento, viento, lluvia, nieve, hielo, más calor, tierra, polvo, soledad, extrañamiento, risas, compañerismo, códigos, objetivos, convivencia, reflexión, pensamiento, ideas, proyectos, afectos, lágrimas, trabajo, pasión… Vialidad Nacional. Esto vivimos a diario y quería compartirlo con vos.
Porque arriba de las máquinas no dejamos de ser personas, no perdemos el amor por nuestro trabajo y nuestras familias, el deseo de ver crecer a nuestros hijos, las ganas de estar en los momentos importantes (cumpleaños, egresos, comuniones, etc) y de compartir una cena sin pensar en nada más que disfrutar el momento de estar rodeado de la gente que elegimos para toda la vida.
Te pido que entiendas que los recursos no abundan y en algunos casos no son los deseados, que cuando podemos, y con lo que tenemos, salimos a mejorar la zona de camino de nuestras rutas nacionales para que vos puedas circular de la mejor manera posible y segura.
Somos viales, trabajamos en la zona de camino y muchas veces somos la descarga emocional de los que transitan y se quejan del estado de las rutas. Es por esto que necesito que entiendas, nuevamente, que mi sacrificio es también por vos, por todos, por los míos y los tuyos. Necesito que entiendas que yo estoy ahí, en el camino, cumpliendo mi trabajo. Me gustaría que cuando me cruces en la ruta no me insultes, no descargues en mi tu anhelo de progreso, que seguro es igual al mío, y comprendas que en mí no carga la decisión y responsabilidad de hacer nuestras rutas más seguras.
Soy Julio Monsalve, l. Esta es mi reflexión, desde Valcheta, en plena ruta Nacional 23. Tan simple como un vial, tan orgulloso como trabajar en el organismo más federal del país.
– Relato creado por Juan Tassara – compañero de Julio en el 20º Distrito de Vialidad Nacional
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