Romina Rial: Los museos y el cobijo de la historia de nuestros pueblos y regiones

Por Pablo Otazú.

Cuando llegás a Valcheta, se desarman todos los cuentos que te han hecho de la región sur de la provincia, de la dureza del clima y de la geografía. Encontrás un oasis, un pueblo con mucha arboleda. El arroyo Valcheta, que nace en la irrigante y majestuosa meseta del Somuncurá, cruzando el pueblo y generando un precioso paseo. Un pueblo extraño (en el mejor de los sentidos), donde la extrañeza se da en la presencia de la mojarrita desnuda, ejemplar único en el mundo, la rana de Valcheta, el Pilquín o chinchichollón, ejemplar único también denominado «la chinchilla patagónica» y seguramente otros que uno no conoce; pero también en la especie humana existen especies endémicas como don Jorge Castañeda, al que yo llamo «La memoria de la Región Sur»: escritor y periodista, con múltiples premios y distinciones, o Juan Montelpare, exquisito artista plástico que recorrió el mundo y volvió a su pueblo; o el mítico guitarrero Bernabé Lucero, que la leyenda dice que hizo un pacto con el diablo en la salamanca del Bajo Gualicho.

También existió en Valcheta un campo de concentración de la campaña del desierto, donde los indios atrapados por las fuerzas de Roca los mantenían para luego trasladarlos a pie hasta Buenos Aires o La Plata. 

En fin, Valcheta es un pueblo bello y pasional. También lo es, como su pueblo, a quien ama según sus propias manifestaciones, la entrevistada de hoy: Romina Rial.

Hola Romina, un placer poder tener esta conversa, palabra que me suena mejor que una entrevista. ¿Cómo estás? 

Muy bien Pablo, acá en mi espacio, en mi lugar, trabajando… Intentando hacer.

Me interesaba hablar con vos, porque me gusta pensar en los contextos, en la territorialidad. La dureza del contexto donde vos te moves, es particular. No es lo mismo estar en un lugar en el que sabes que abrís las puertas del museo y tenés una concurrencia de 100 personas por día, que en un lugar más pequeño. Sin embargo, lograr lo que vos lograste, es ejemplo de un laburo importante, de una luchadora..

Pero contame un poco ¿De qué se trata esto de la museología? 

Bueno, primero gracias Pablo por tus palabras. Por reconocer el esfuerzo y el trabajo. Esto de ir para adelante es algo que lo hemos hablado bastante; porque sí, es verdad que en los pueblos muy pequeños todo cuesta mucho más realmente. Es gestionar.. Cuesta mucho el trabajo interactivo y activo con la sociedad. Por más que sean localidades pequeñas, donde todos nos conocemos.. Y en este contexto, la museología es una ciencia. Es la ciencia de los museos y la museografía la complementa. En sí, los museos son instituciones, en su mayoría, sin fines de lucro. Y eso es un detalle muy importante, porque trabajan al servicio de la sociedad y su desarrollo.

Los museos son instituciones, en su mayoría, sin fines de lucro. Y eso es un detalle muy importante, porque trabajan al servicio de la sociedad y su desarrollo.

Nosotros tenemos 34 museos en Río Negro, de los cuales sólo cuatro dependen de la Secretaría de Cultura: el nuestro, el de Viedma, de General Roca y el de Cipolletti. Algunos dependen de sus municipios, otros son privados pero todos tenemos un común denominador: el esfuerzo de quienes trabajamos para llevarlos adelante es gigante. Por la lucha y la defensa de nuestro patrimonio cultural y natural.

Cuando hablamos de museología, hablamos de ciencia, investigación, turismo, cultura, educación. Hablamos de un montón de temáticas que, pensándolo desde la transversalidad de la nueva museología ha cambiado y ha evolucionado muchísimo. Los museos ya dejaron de ser esos espacios estáticos para convertirse en espacios vivos, espacios culturales que tienen una enorme necesidad de interactuar con su sociedad.

Los museos ya dejaron de ser esos espacios estáticos para convertirse en espacios vivos, espacios culturales que tienen una enorme necesidad de interactuar con su sociedad.

Decís que los museos tienen la necesidad de interactuar con su sociedad, pero te pregunto ¿Qué pasa con la sociedad? ¿Interactúa con los museos? ¿Entiende cuál es la función, para qué sirven? 

Ese es el gran desafío de los museos, el gran desafío contemporáneo. No sólo el fortalecimiento institucional propio, sino acercarse a un target de público cada vez más amplio. Yo siempre digo también que estos espacios son sus referentes, y obviamente hay una responsabilidad enorme por parte del estado. Pero dentro de cada institución, siempre hay alguien que tira para adelante, y es esa persona quien tiene que cambiar esta visión y perspectiva de lo que significan hoy los museos. Entonces, hay un desafío que es justamente, este triple pardigma, que plantea la nueva museología que es, pasar de un objeto a un patrimonio, que puede ser cultural o natural. Pasar de un simple edificio a un territorio y trabajar con ese territorio.

El gran desafío de los museos, el gran desafío contemporáneo. No sólo el fortalecimiento institucional propio, sino acercarse a un target de público cada vez más amplio

Cuando hoy te decía que la museología era hablar de ciencia, es por la gran responsabilidad que tienen los museos de trabajar con los museos. Eso es fundamental. Nosotros no podemos dejar de trabajar con arqueólogos, paleontólogos, antropólogos, geólogos. Eso es indispensable. El otro concepto tiene que ver con la educación: todos los museos reciben una cantidad enorme de alumnos. Nos pasa a nosotros en Valcheta, en la época de proyectos pedagógicos que recibimos a alumnos de toda la provincia. Pensar en los museos no es sólo pensarlos desde lo cultural, sino también desde el punto de vista turístico. En Europa, los museos son el primer lugar que visitan los turistas. Si a esto, le sumas el punto de vista cultural, creo que ahí está el gancho para conectar con la sociedad. ¿De qué manera? A través de exposiciones, que pueden ser intinerantes, infinidad de propuestas…

Yo creo que en los pueblos, por lo general -aunque puede haber salvedades- los museos, son más anticuarios, están estáticos y esperan que la gente los visite. Cuando en realidad, todo esto que venis contando, es lo que siempre imagino que deberían hacer los museos. Además, si a esto le sumas algo que observo en los distintos pueblos de la provincia, y es que la cuestión patrimonial no está atendida como debiera. 

Lo que pasa, es que es muy dificil si uno hace un esfuerzo sobrehumano para llevar adelante estas instituciones y trabajar para acercarse a la comunidad, pero no tenes un respaldo que acompañe. En general, los museos no tienen dinero y dependen de recursos para permanecer en el tiempo y para realizar todos sus proyectos. Necesitas de un estado que acompañe. Por eso es que los museos privados evolucionan tanto, o los conformados por asociaciones o fundaciones: porque tienen la posibilidad de acompañar en las cuestiones básicas que necesita una institución.

Hay otras formas en las que nosotros hemos trabajado mucho, que tienen que ver con formaciones, capacitaciones, la formación del trabajo en red; que es algo fundamental en esta nueva visión de la museología, y algo que siempre busqué generar.

Entre todos los que trabajamos en los museos nos podemos apoyar. No es lo mismo alguien trabajando en un museo pequeño que muchos trabajando desde muchos museos. Entonces, en esa diversidad de temáticas desde donde trabajan los distintos museos (porque hay diversidad de temáticas, distintas tipologías), aunque muchos surjan como el Museo de Beltrán por el amor, el enorme trabajo y pasión que le pone una persona; muchas veces, terminan coleccionando de todo, sin pensar en un guión museológico, en una misión. Pensar qué es lo que esta institución quiere comunicar, y eso hace que se pierda mucha riqueza.

Estoy de acuerdo en esto de trabajar en red. Los teatreros trabajamos mucho en esa modalidad. En Río Negro ahora hay una asamblea, antes estaba la Asociación Rionegrina de Teatro (ARTE), etc. Esa «red», ¿Existe en el mundo de los museos de la provincia? ¿O es una aspiración? 

No. Durante mi gestión, fue uno de los objetivos principales que tuve desde la Secretaría de Cultura. Algo que yo destaco de esa gestión del 2016, y no porque haya sido parte, que se considere un área directamente para los museos, para las bibliotecas, para el patrimonio. Fue un punto de inflexión. Se han logrado muchas cosas. Uno de estos puntos fue la creación de una red, un esfuerzo enorme. Fue la primera vez que logramos reunir a los referentes de todos los museos de la provincia.

Nosotros trabajamos siempre como museos islas. No nos conocíamos, no sabíamos que otros tipos de museos había. Tendemos siempre a pensar hacia adentro y trabajar (como fue nuestro caso) con museos de la región fue sin dudas, un punto de inflexión.

En otro momento, hubo una intención de conformar una red, en la gestión de Gentili, pero no teníamos una Secretaría. Era una subsecretaría que dependía de una agencia. También hay que tener en cuenta en que contexto se encuentra un organismo. Recién cuando asciende a la jerarquía de secretaría, a principios de este año, se logró armar un organigrama de trabajo en donde el tema del patrimonio pasó a ser agenda de estado.

Creo que tiene que ver con una cuestión de política cultural básicamente. Tener una visión de cuáles son las áreas o los temas en la provincia que hay que profundizar. Lo interesante de esta red que logramos, fue todo lo que vino después: los encuentros presenciales y virtuales.

Recién cuando asciende a la jerarquía de secretaría, a principios de este año, se logró armar un organigrama de trabajo en donde el tema del patrimonio pasó a ser agenda de estado.

Volviendo al tema patrimonial quiero que me cuentes un poco sobre el patrimonio inmaterial y su significado

Cuando yo ingresé a la Dirección en la Secretaría de Cultura provincial, pude establecer un cuadro de gestión en 3 áreas de trabajo: Una de ellas era Patrimonio Cultural y Material, dentro de la cual nos ocupábamos de monumentos y sitios históricos, museos, bibliotecas, yacimientos paleontológicos y arqueológicos, industrias culturales en las que intervenía el patrimonio, el turismo sustentable, y el desarrollo tecnológico (que es algo que se viene desarrollando y más aún en este contexto).

Otra área es la de Asesoría Legal, en la que buscábamos acercar el ámbito académico a nuestra Dirección. Es decir, todo aquello que tiene que ver con permisos a los investigadores. Vos pensá que el territorio de nuestra provincia es enorme, y no sólo trabajamos con investigadores de la provincia, sino de diversos lugares del país y del exterior; entonces los permisos se otorgan desde el área de Asesoría legal. Hay que tener mucho conocimiento de legislación provincial, nacional y tratados internacionales. Allí trabajamos con Gabi Constanzo, nuestra abogada.

La tercer área, y sobre todo, la que más nos interesaba desarrollar era la del Patrimonio Cultural Inmaterial. Aquí, logramos desarrollar varios encuentros patagónicos, donde reunimos no sólo a todos los directores de patrimonio de las diversas provincias de la Patagonia, sino también a los Secretarios de Cultura. El primer año, fue en Viedma, el segundo en Neuquén y el tercer año fue en La Pampa. Cada provincia llevaba a diferentes referentes culturales y además a artesanos porque paralelamente se desarrollaba el Encuentro de tejedores de la Patagonia. Ahí, pudimos llevar a algunas tejedoras de la región sur para visibilizar un poco más ese talento.

Si bien hay un concepto de integración, la verdad es que a la cuestión cultural siempre hay que darle un empujonazo. Estos encuentros fueron un orgullo. Logramos llevar al equipo de la doctora Malvestiti, nos acompañó Liliana Pierucci, entre tantos. Pero en su caso, vienen trabajando hace mucho tiempo en el tema de «la lengua» como denominador de lo inmaterial. Esto tiene que ver con lo que decía del trabajo de conexión con la investigación.

A la vez, en estos encuentros, se generaban agendas de trabajo para que después cada uno en sus provincias, a lo largo del año puedan trabajar sobre estas temáticas, experiencia que en el encuentro siguiente se debatían y exponían.

Yendo a lo micro, a los detalles, a la cotidianeidad. Hay cuestiones desde lo inmaterial que son sumamente importantes. Nosotros, por ejemplo trajimos a Valcheta a productores de Polka y subimos a la meseta del Somuncurá, que supo estar cubierta por mar y abarca 25.000 kms² entre la provincia de Río Negro y Chubut. Más allá de la belleza y majestuosidad, hay una realidad bastante cruda que se vive en el lugar. Además, tenemos el Cerro Corona, de 1900 mts. que es un área natural protegida y sólo se puede ingresar a 120 kms. Fuimos unos privilegiados de haber podido llegar hasta el lugar.

En esos lugares, te das cuenta que hay muchas cosas que tienen que ver con lo inmaterial, que se están perdiendo y deben ser recuperadas. Lo más lindo de esos viajes, a los que me llevaba mi mamá de pequeña y la razón por la que tengo este sentimiento de identidad tan arraigado es haber conocido a la gente del lugar, como Don Pasito que vive en la Laguna Azul y que, por cierto, hace las mejores tortas fritas que comí ahí en la meseta (risas) y que es una persona muy querida, porque además tiene una hospitalidad y una solidaridad con la gente que lo visita hermosa.

Yo digo que con el museo nos criamos como mellizos porque tenemos la misma edad. El museo cumple en octubre 43 años ya. Pero yo cumplo menos eh! Tengo 42! (se ríe). Yo tuve la bendición de haber compartido toda esa pasión con mi madre, que me ha dejado ese legado tan importante.

Yo tuve la bendición de haber compartido toda esa pasión con mi madre, que me ha dejado ese legado tan importante.

Te interrumpo ahí un segundo, después volvemos al patrimonio inmaterial. Pero, contale a la gente ¿Quién era tu madre? 

Mamá era una persona que tenía un corazón de dos plazas. Un corazón «King» (se ríe). Un ser humano muy especial, con una fortaleza inmensa. Vos sabés Pablo, que mi papá falleció cuando yo tenía 11 años de un cáncer fulminante el mismo día de mi cumpleaños. El mismo día yo lo esperaba para festejar, nunca me lo voy a olvidar. Entonces, he visto luchar a mi madre por nosotros con una garra… A pesar de tantas cosas, mamá siempre nos decía que la vida es hermosa. Éramos una familia grande, mi papá 2 matrimonios, mi mamá 2 matrimonios y luego se juntaron. Pero además, cuando yo tenía dos meses, mi mamá adoptó a mi hermano. Un familión enorme.

Mi papá falleció cuando yo tenía 11 años de un cáncer fulminante el mismo día de mi cumpleaños. El mismo día yo lo esperaba para festejar, nunca me lo voy a olvidar.

Es interesante pensar qué mueve a la gente a hacer determinadas cosas. Por ejemplo, a tu mamá qué la movió a hacer un Museo en Valcheta.

Claro.. Mamá en ese contexto trabajaba en el CIC (Centro de Investigaciones Científicas) en Viedma con el profesor Rodolfo Casamiquela, seguramente lo habrás leído alguna vez…

Si, también lo conocí! No te quería decir porque seguro pensarás «Que viejo este tipo!!» (ambos nos reímos un buen rato).

En fin, por cuestiones personales, ella decide venirse al pueblo con mi papá, que en aquella época alquilaba campos en Viedma, Patagones y Valcheta. El amor la trae a estos lugares y acá inicia este trabajo de conformación de un museo.

Casamiquela tenía el deseo de que cada pueblo de la región sur tuviera su museo. En el caso de Valcheta, se pudo concretar porque mamá comienza a trabajar en el municipio. Comienzan a buscar un espacio y encuentran un edificio, que si yo te muestro las primeras fotos no podés creer lo que era! Ahí supo funcionar la antigua usina del pueblo, donde había unos grandes motores que funcionaban a

A fuel oil funcionaban.. Si, si.. también los conocí Romina! (nuevamente carcajadas). Eran de esos motores que a las 12 se apagaban las luces de todo el pueblo (risas). Ahora vas a decir «este tipo es un fósil que se escapó de mi museo»… (entre risas intenta seguir contando).

Así es. Bueno, ese lugar que se caía a pedazos mi mamá logra arreglarlo, porque la gente en los pueblos es muy solidaria. Antes, cuando se quería que el pueblo progrese se unían mucho más para generar cosas. De hecho, ella participó en muchas comisiones. Mirá lo generosa que era mi mamá, que en ese edificio que había logrado tener con un período de cesión de 100 años, cede una parte para que funcione la Biblioteca Popular local. Trabajan en comisiones todos juntos, y así comenzó a hacer viajes, recorrer las zonas aledañas.

Te freno un poquito el relato para hacerte dos preguntas: primero ¿Cuál es el nombre de tu mamá?, que además es el nombre del Museo

María Inés Kopp, con dos «p». Alemán.

Segundo, ¿Tu mamá tenía la museología como un hobby o de profesión?

Mamá era docente. Vos te acordarás que antes salían de la escuela con el título de docente. Mamá estudiaba en el María Auxiliadora. En realidad, en la provincia museólogos somos pocos, 5 creo.

Volviendo al tema de Patrimonio Inmaterial ¿Por qué es importante? Muchas veces hablamos sólo de los pueblos originarios, que tenían una cultura oral, pero no hablamos de lo anecdotario de los pueblos, que es la historia no oficial. La historia cotidiana que te cuenta la gente, no te lo cuentan los investigadores. ¿Cómo preservamos eso?

Es muy dificil.

Nosotros por ejemplo, hacíamos un programa que se llamaba «Memoria viva», que grabamos a un montón de vecinos. Pero cuando volví a Cultura, ese material ya no estaba más..

Si, es un trabajo de concientización cotidiana y permanente el tema del cuidado del patrimonio y su conservación. A veces, es necesario romper con la tradicionalidad y generar impacto para que la gente preste atención.. Como te contaba del Bosque Petrificado, en nuestro caso.

Ese Bosque ¿Gira bajo la órbita de la provincia o ustedes tienen algo que ver?

Hay un convenio, si. Pero la primera que insistió en que había que hacer algo con ese sitio fue mi madre. He visto pasar agua bajo el puente, numerosos secretarios provinciales. Muchos proyectos que mamá no llegó a verlos concretados. Con lo del Bosque he vivido diversas experiencias, incluso intendentes que proponían ofrecer un trocito de tronco petrificado de souvenir. Esto lo cuento para que te des una idea de la concepción que había y cómo hemos avanzado. Después, otra cosa que me pasó fue   que no quería que hiciéramos un refugio en el bosque «porque iba a ser un lugar de escondite a la noche para los malandritas», entonces no valía la pena invertir en esos espacios. Imaginate, yo me salía de la vaina de la impotencia y la bronca de escuchar estas formas de pensar!

Bueno, y mamá padeció eso durante años. Hasta que llegué yo y me convertí en una pica sesos de los funcionarios y logré que me escucharan y entendieran la importancia de estos lugares. De lo que significaba laburar consecuentemente con lo que respecta al patrimonio cultural y natural de nuestro pueblo. Por eso digo que el esfuerzo ha sido enorme.

Vayamos a esa chica de pueblo, que se fue a la ciudad a estudiar y decidió volver a su pueblo. Esas no son decisiones sencillas, sobre todo porque la ciudad te ofrece espejitos de colores que muchos lo compran. En mi caso por ejemplo, soy pueblerino, pero yo sé porqué. Es una elección. Desarrollarme a partir de mi lugar. Algo que suele pasar, es que uno muchas veces no es profeta en su propia tierra, y quizás a veces el reconocimiento viene cuando hay un premio importante, una mención, un reconocimiento. En ese momento hay un registro, de pronto te llaman para hacer entrevistas, te felicitan.. Pero resulta que vos estabas ahí al lado, siempre trabajando. Entonces, muchas veces, te preguntan ¿Y qué haces? ¿No te aburris? Y yo siempre respondo: «Qué no hago!» En el fondo, los lugares los hace uno… Vos te podrías haber quedado en Buenos Aires…

Si, o en España… Yo vivía en Europa en ese momento.

Bueno con más razón, mirá si no tenías más “posiblidades” en Europa

Era loco porque la gente me decía «¿Qué hacés acá?!!! Teniendo todas las posibilidades del mundo». Hasta el día de hoy me pasa que me preguntan ¿Qué hacés acá?. Ha sido una constante, hasta que demostré durante todo este tiempo, todo lo que se puede hacer y lo que uno es capaz de hacer. Del enorme valor que tiene, que vuelvan a estos pueblos profesionales a poner todo su corazón para ayudar a que crezcan. Y sí, ciertamente tuve todas las posibilidades de quedarme en otro lado, pero yo me levanté una mañana, estaba viviendo en Madrid, era invierno, estaba sola, tenía todo, laburaba todo el día, y algo adentro mío me llevó  a tomar la decisión. No era feliz, no sentía que era mi lugar, necesitaba volver. Además cuando yo me fui a Buenos Aires, a los 17 años nunca pude dejar de venir. He hecho cada locura para poder estar a las doce brindando con mamá en navidad.

Cuando yo decido volver… en la vida creo que las cosas encajan como en un rompecabezas. Esto lo entendí después que me pasaran una serie de cosas muy fuertes. En fin, cuando decido volver decido acompañar a mamá en la parte de difusión del museo, porque mi primera carrera fue comunicación social. Después de un tiempo me entero que está la carrera de Museología en La Plata, me inscribo. Viajaba todos los meses porque había una semana que era obligatoria.

Después de recibirme, llego a mi pueblo, y a los 3 meses se muere mamá… Entonces ya después la gente no me preguntó qué hacía yo acá, ¿entendés?. Ya la gente empezó a valorar mucho socialmente que estuviera yo acá, porque entendieron después que murió mamá y porque yo me puse a trabajar fuertemente por un montón de cuestiones que habían quedado pendientes y que es todo lo que te conté y todo lo que seguimos haciendo. Mamá 2 días antes de morir me decía “Romi tengo ganas de hacer tantas cosas”. Creo que eso es lo que he heredado de ella, su fortaleza, su fuerza, sus ganas. A veces siento que estoy poseída por ella (nos reímos).

Sumado a todo eso, me embarco en la maestría de políticas públicas. Para mí, la política es una herramienta fundamental de transformación social. Lástima que sea tan cruel, es una pena que sea tan cruel porque hay mucha gente joven con mucho potencial y es una pena que los viejos políticos te pongan tantas trabas en el camino. Pero bueno, eso es un poco una utopía. Uno tiene que seguir peleando por lo que cree que está bien, por lo que cree que es capaz de lograr.

Uno tiene que seguir peleando por lo que cree que está bien, por lo que cree que es capaz de lograr.

Y vos ¿Qué fuiste capaz de lograr desde que llegaste a Valcheta hasta hoy?

Profesionalmente, primero, haber sido comunicadora social, haber sido coordinadora de turismo y haber proyectado las bases de la actividad turística del pueblo desde mi lugar, el museo y en articulación con el municipio y la provincia. ¿Viste cuando los astros se alinean?!! (se ríe). En ese momento, estábamos los 3 en la misma línea. Fue enorme lo que logramos!!. Porque aparte, es importantísimo y necesario el desarrollo turístico en nuestros pueblos, y en la región sur fundamentalmente. Pensar en la región es clave, porque los pueblos tienen una identidad propia, y es necesario dejar de competir banalmente, para ver qué pueblo crece más y cuál crece menos, para unirse y trabajar el concepto de región. Yo sé que esto es difícil, pero es posible. En el pueblo eso hemos logrado. Después dentro del museo todo lo que hemos logrado institucionalmente, cómo ha marcado un precedente no sólo en la región sino a nivel provincial e incluso nacional. Luego la Dirección de Patrimonio, a mí me consagró profesionalmente. Ser funcionaria de mi provincia. Salí de un pequeño pueblo donde todo siempre cuesta más, y generalmente se subestima a la región sur. Después obviamente lo  que conseguí a nivel académico: haber logrado hacer 3 carreras en paralelo, a trabajar y ser madre. Mis hijos son mi vida y mi motor de lucha permanente. Y después ser candidata en mi pueblo es algo que me llena de orgullo, ni hablar si hubiera ganado imagínate todo lo que hubiese hecho, pero bueno es cuestión de siempre…

Mis hijos son mi vida y mi motor de lucha permanente.

De insistir..

(Se ríe) Claro, y siempre ir hacia adelante

¿En qué lugar crees que quedó la dirección de patrimonio? ¿Con qué te encontraste cuando llegaste y qué crees que pudiste aportar durante tu gestión?

Cuando yo supe que se creaba una Dirección de Patrimonio y Museos a nivel provincial, yo salía de una coordinación de turismo articulada con el municipio por cuatro años, y pensé: «es el momento de trabajar fuerte y generar bases sólidas.» Yo soy una buena cimentadora, me gusta generar bases para que después los que vengan lo continúen…

Bueno y… ¿Qué dejaste?

En la gestión de patrimonios, el hecho de encontrarnos los 34 museos de la provincia, acercar el ámbito académico a la secretaría de cultura desde el punto de vista patrimonial, recorrer el territorio infinidad de veces para trabajar en red, cantidad de capacitaciones que recibieron los museos estos años, muchos encuentros presenciales y virtuales, llegar a contactarnos con museos nacionales. Ojalá esto pueda continuar, hemos hecho un gran recorrido..

Ojalá esto pueda continuar, hemos hecho un gran recorrido..

Eso es central. La continuidad lo es todo. Por eso amo tanto hacer teatro de grupos y no de elencos. Porque el grupo tiene historia, tiene proyección, tiene un montón de cosas que el elenco no. Haciendo una analogía, cada gobierno parece un elenco, cada maestro con su librito y no miran lo que hay, lo que se tiene. En esos lugares, los más vapuleados de este sistema son los empleados. Hay empleados que están hace mucho, que acumularon experiencia y hay que saber escucharlos…

Eso es muy importante. A mí me ha tocado mucho liderar equipos de trabajo en diversas oportunidades. Las relaciones humanas son complejas, pero la diferencia está entre “ser jefe” y “liderar” un proyecto. Es abismal la diferencia, porque el tema no está en sólo exigir, sino en tener sensibilidad humana y saber que cuando vos lideras un equipo de trabajo, el factor humano atraviesa todo. Creo que la empatía, y entender que estás conformando un equipo de trabajo con gente valiosa, con ganas de trabajar, con profesionales, eso hay que tenerlo en cuenta. Y bueno, esto es lo que se pierde un poco en estas estructuras, en estos “elencos” que se forman cada cuatro años no?…

Viste que existe la ruta del vino, ¿Existe una ruta de los museos? ¿Hay un catálogo?

Bueno eso es algo que queríamos hacer y quedó pendiente. Si existe una digitalización, un proyecto digital de los museos en la provincia de Río Negro. Pero en ese entonces la secretaría de cultura no tenía su propia web, entonces no sabíamos dónde colgarlo.Quedó armado y fue un trabajo valiosísimo que hicimos. Pasa que bueno, la continuidad es difícil. Pero ojalá que se dé continuidad, primero por nuestro trabajo durante todos estos años y segundo por la provincia, por nuestra gente, la que trabaja en estos ámbitos.

Nosotros habíamos logrado conformar un grupo de gente muy capaz, con un potencial inmenso pero que antes estaban dispersos, y nosotros logramos reunir a todos en un gran equipo de trabajo.

¿Cómo fue tu gestión en relación a nuestros pueblos originarios?

Es un tema sumamente complejo… Cuando hablaba de la nueva museología y de poner sobre la mesa o acercar a la sociedad, temáticas contemporáneas, tiene que ver con esto. Nosotros desde los museos, somos grandes defensores primero que nada de nuestra identidad, de poder pensarnos en concepto de diversidad cultural. Esto es fundamental: que se trabaje contemporáneamente en las políticas culturales, políticas museísticas.

Nosotros hemos trabajado con algunas comunidades en algunos hallazgos y rescates que se han hecho, y la verdad que siempre tuvimos un buen vínculo. La escucha, la empatía, es algo que los museos hacen o deberían hacer. En nuestro museo tenemos por ejemplo, un espacio dedicado a ellos. Además tenemos alrededor de 200 artesanas, que tejen el telar en nuestro pueblo, que es un talento ancestral maravilloso. Festejamos cada año la Fiesta de la matra y las artesanías, en relación a este legado. Tenemos en nuestro pueblo un 70% de descendencia mapuche.

La escucha, la empatía, es algo que los museos hacen o deberían hacer.

Te hago la última pregunta querida Romina. Ha sido maravillosa la charla. Esta última pregunta que hago a todos es como un juego. Vos hoy estás acá en este punto de llegada. Eso indica que tenés todo un camino recorrido. Entonces te parás en este punto, mirás hacia atrás y allá lejos, en el punto de partida hay una niña, una niña que sos vos. ¿Qué le dice la Romina de hoy a esa niña que ves en aquel punto?

Comprá dólares!!!!! (estalla en carcajadas)

Jajaja nunca me dijeron a eso, lo voy a poner eh!!!( seguimos riendo)

La verdad que mientras me hacías esta pregunta fue inevitable no emocionarme. Porque sí, me hacés ponerme en una situación que a veces… uno no se detiene a pensar y mirar todo lo que has hecho. Todo el camino recorrido, y la verdad que me emociona ( se seca las lágrimas que de pronto se escapan). He estado siempre saliendo adelante con una fortaleza que a veces decís: «epa!! De dónde sale la fuerza para seguir?», con tantas cosas que han pasado en la vida. Y yo, la verdad sinceramente miro para atrás, y veo eso. Veo una fuerza enorme.

Sinceramente miro para atrás, y veo eso. Veo una fuerza enorme.

Entonces qué le dirías a esa niña…

(Sonríe) No sé es muy profunda la pregunta… Le diría tantas cosas… (Hace una pausa, se toma tiempo para pensar). Quizás le diría que no sea tan sensible Pablo, porque cuando uno es muy sensible te lastiman mucho. Sufrís mucho al ser tan transparente. Y mamá conmigo fue muy protectora, que se yo…

Ahora esa niña, desde ese lugar, desde ese punto de partida, te mira ahora y ¿Qué crees que te diría?

«Dejame ser!!! Dejame ser!!!» Pero ¿sabés porqué te digo esto? Porque la veo a mi hija… El otro día salimos a patinar y se pegó un golpe terrible y entonces le digo “Aitana te levantás, porque así como te caíste esta vez de los patines, te vas a caer mil veces en la vida, en la vida hay que enfrentar todo con todo lo que venga”. Y le pregunto «¿Qué somos nosotras?» y me responde: «Guerreras mamá!!». Es eso, en la vida una tiene que ser una guerrera, yo así lo decido. Pero yo siempre digo que mi corazón es lo mejor y lo peor de mi… Me dejaste pensando eh!!

Y ahí la dejamos a Romina con sus pensamientos. Única en su especie, como la mojarrita, como la rana o el pilquin, como Valcheta, que contradice a la geografía con el apoyo irrestricto del arroyo Valcheta.

Valcheta tiene además la Fiesta de la Matra que convoca a 300 o más tejedoras de la región manteniendo esa cultura ancestral y su bosque petrificado es acaso, el único de la Provincia. Valcheta: especie única en el mundo, por su paisaje y su gente.

Gracias Romina!

Gentileza: 7en punto

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