El “Día del Ferroviario Rionegrino” se celebra este 1 de septiembre. Esta fecha recuerda el traspaso de esta línea ferroviaria a la provincia en la década de 1990, tras la privatización de Ferrocarriles Argentinos.
Actualmente, el Tren Patagónico es uno de los pocos que atraviesa el mapa del oeste al este de la provincia. Cada semana conecta más de 800 kilómetros, parte de la costa rionegrina y termina en la cordillera, luego de pasar por cada localidad de la meseta del sur provincial.
El Día del Ferroviario Rionegrino recuerda el traspaso tras la cancelación de los servicios ferroviarios y la liquidación de Ferrocarriles Argentinos dispuesta a principios de los años ’90, en el marco de la reforma del Estado impulsada por el expresidente Carlos Menem.
En aquel momento y bajo el nombre de Servicio Ferroviario Patagónico – SefePa, siguió cumpliendo su función social pero uniendo Viedma y Bariloche y dejando atrás la comunicación que mantenía entre Constitución y la ciudad de los lagos.

Han pasado los años hasta que, en 2022, renovaron la esperanza de retomar aquel servicio inicial, de unir Bahía Blanca con la capital provincial. La idea era evaluar el comportamiento del ferrocarril y las vías con el objetivo de recuperar el servicio entre Constitución y Bariloche.
El Tren Patagónico S.A. no solo mantiene el servicio de pasajeros y de carga entre Viedma y Bariloche, sino que también opera la legendaria “Trochita”, que se ocupa en exclusividad de atender excursiones internacionales. Es uno de los pocos trenes a vapor que quedan en el mundo, una de las razones por las cuales significa una gran atracción para conocedores del tema.
Esta empresa no puede ajena a la tradición laboral de los ferroviarios en el sentido que esta actividad incorpora con prioridad y en un sentido casi hereditario a los hijos de los ferroviarios.
En este marco, el Tren Patagónico cuenta con personal —sobre todo en el área de maquinistas— con lazos afectivos fuertes, lo que lo transforma en una empresa con un gran componente familiar. Esta vez se la razón del compromiso laboral y sentimental que mantienen los trabajadores con este servicio social que se presta sobre rieles.




