Roco, el perro Vial de Pilcaniyeu

“ROCO ya es un ángel” Su dueño Pablo, los viales de Pilcaniyeu y todos los que supieron ganarse la amistad de Roco, ya no lo verán más correr por los galpones del campamento de Vialidad Nacional ….
La Historia :
En el medio del camino, atravesando la R.N. Nº23, conocimos, nuevamente, múltiples historias para disfrutar, contar y recordar. Una de ellas es la de Roco y Pablo, dos habitantes de la línea sur provincial. Dos vidas, dos animales, una pasión, una amistad, un amor, un destino… siempre juntos.
El es Roco, y su AMIGO también es vial y se llama Pablo Moya. En el corazón de la provincia de Río Negro, más precisamente en Pilcaniyeu, nada es más excitante y placentero para Roco que salir corriendo hacia el campamento de Vialidad Nacional para esperar y acompañar a su dueño/amigo/compinche durante la jornada laboral… No importa si está lloviendo, nevando, hace frío o calor… lo importante es trabajar codo a codo junto a su amigo.
Roco es un perro mestizo de cabellera marmolada, larga y suave. Su mirada compradora y corbatita blanca en su pecho dan cuenta de su personalidad amigable y seductora. Sus extremidades no son proporcionales a su cuerpo, aspecto que lo distingue del resto de los de su especie. Curtido por las extremas condiciones climáticas de la Línea sur de Río Negro, se muestra fanático de las costillas de capón que suelen quedar de los asados viales; sin lugar a dudas Roco no es sólo un perro… Es un amigo, un compañero, un perro vial.
Según nos cuenta Pablo, Roco lo acompaña, y a todos los del campamento, desde el 2012. Aparentemente tenía dueño pero en una comisión decidió darse una nueva oportunidad y conocer a alguien que lo quiera de verdad y le dé la atención que necesitaba. Desde ese momento, mientras realizaban tareas en una alcantarilla de la R.N. Nº1s40, sus vidas se fusionaron y ahora andan juntos para todos lados, caminando las diferentes rutas y calles de la zona.
perra
A la mañana, cuando Pablo sale de su casa para el trabajo, Roco se adelanta y lo espera sentadito en la puerta del campamento. La felicidad de ambos trasciende las fronteras laborales. Roco no sólo se sube a la motoniveladora para acompañar a Pablo en las tareas de despeje de nieve o acondicionamiento de caminos, sino que es el primero que se suma a todas las comisiones, es el guardián de la familia y la seguridad del campamento.
Siempre predispuesto, este vial de cuatro patas tiene un solo problema: debido a su corta estatura no puede subirse por sus propios medios a las máquinas; sin embargo, luego de una larga jornada de trabajo, ante la simple palabra “vamos”, con mucha valentía salta de la cabina a la rueda y de ahí al suelo esperando que su mejor amigo descienda y puedan volver juntos al calor del hogar.
“Nos acostumbramos mutuamente y nos elegimos para siempre. A Roco le falta hablar nada más. Es una gran compañía y un amigo de fierro”, comentó Pablo. No quedan dudas que los buenos amigos no siempre se eligen, la vida misma se encarga de ponerlos en el medio para que juntos puedan ser felices. Adoptar un animal es una de las grandes acciones que un ser humano puede realizar. Gracias Pablo y Roco por dejarnos contar su historia de amistad!!!
gentileza : Rutas de Río Negro y Vialidad Nacional
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